En
la parroquia de Louro las muestras de arquitectura religiosa son
también muy abundantes. Entre todas ellas el visitante no
debe dejar de conocer las magníficas instalaciones del antiguo
Convento de San Francisco del Rial. Situado en la carretera que
desde el barrio muradano del Espíritu Santo conduce a Louro
y a unos dos kilómetros de la capital municipal, se alza
en un hermoso valle al pie del monte Oroso esta peculiar obra que
tiene su origen en el siglo XIII, y que es uno de los monumentos
más vistosos y mejor conservados de todo el término
municipal. Fue fundado como crematorio en el año 1223 y sobre
él se levantó una capilla románica dedicada
a Santa Mónica del Rial, que en el año l432 pisó
a ser convento, Su vida se verá paralizada en el año
1835 por causa de la exclaustración de los religiosos, pero
años después, concretamente en el 1873, volvió
a ser ocupado por los miembros de la orden franciscana que se encargaron
de su restauración.

En
la actualidad destaca en el conjunto del monasterio la presencia
de la iglesia de estilo gótico y un hermoso claustro de magnífica
factura y cuidado diseño que. según una inscripción
encontrada en uno de sus lienzos, data del año 1646. El atrio
del conjunto conventual está cercado por un muro en el que
se adosa una fuente y está centrado por un crucero. En las
proximidades del convento, ascendiendo por el monte vecino, se desenvuelve
un originalísimo Vía Crucis compuesto por quince estaciones,
en las que se relatan escenas de la Pasión de Cristo, y que
fue construido o en el año 1877 gracias a los donativos de
los fieles.
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